martes, 18 de noviembre de 2008

la dislexia no es lo que parece

Una madre vino a hablar conmigo angustiadísima porque el profesor de su hija le había dicho que tenía DISLEXIA.Tenía un nivel importante de estrés porque no entendía bien el término, pero le habían dicho que eso era muy malo.Intenté tranquilizarla, decierle que quizá debíamos valorar a la niña antes de "diagnosticar" y que en último término (y esto lo utilizamos mucho los profesionales) le espeté el famoso: "Y ese profesor ¿qué sabe?. El especialista soy yo”, como si esas palabras fuesen mágicas y con ellas el problema se solucionase. La madre dejó de lloriquear y se fue a su casa con esperanza, un poco menos hundida de lo que vino .
Comencé a estudiar a la niña y efectivamente , ni era disléxica ni nada parecido. Tenía unos problemas relacionados con el aprendizaje de la lecto-escritura y muchísima ansiedad. Después de tres sesiones y de hablar con la madre y quitarle la etiqueta DISLÉXICA a su hija, la niña aprobó el primer exámen desde hacía un año y medio, justo cuando el tutor (con toda su buena intención) le dio un libro de 200 páginas con una portada en color rojo donde ponía en mayusculas LA DISLEXIA: origen, diagnóstico, recuperación

QUÉ ES Y QUÉ NO ES DISLEXIA

Dislexia es el cajón desastre donde todos los que no tienen ni idea de lenguaje ni de aprendizaje de lectura y escritura meten a todos los niños (o personas) que en su proceso de aprender a leer y a escribir presentan algún tipo de anomalía por las causas que fueran.
Y partiendo de esta definición que es de Isabel Bernabeu Nadal , maestra y logopeda que ha trabajado durante toda su vida con niños que tenían estos y otros trastornos, vamos a intentar explicar cuándo realmente un niño es disléxico y cuando tiene otros problemas, pero no ese.
Para entender en qué consiste el proceso de la lecto-escritura podemos imaginar una orquesta. Esta explicación viene expresada en un libro estupendo que ayuda mucho a los profesinales y que se llama T.A.L.E.(Test de análisis de lectoescritura).
Bien, imaginemos una orquesta con cinco instrumentos: Violín, piano, chelo, platillos y flauta. Todos y cada uno de ellos deben estar perfectamente afinados y todos deben coordinarse con los demás para entrar a su debido tiempo. Solo sonará correcta la melodía cuando individualmente cada uno, es decir, el violín por su lado, el piano por el suyo, el chelo, los platillos y la flauta por el suyo, suenen bien, estén perfectamente afinados y sepan trabajar juntos. Traspolemos esto a la lectoescritura: Durante el proceso de aprendizaje (cuando están aprendiendo), tienen muchas pequeñas "cosas" que tienen que sonar bien, como por ejemplo el sentido espacial, la lateralidad, la coordinación visomotora, la discriminación auditiva de los fonemas....Cuando una de ellas se aprende mal o no se aprende (no "suena afinada"),la lectoescritura no será correcta.
Es muy común que los niños que inviertan un número o una letra(5,6,l,n) la sustituyan por otra(b por p)sean etiquetados como disléxicos. Esto es un error, ya que sólo se deben considerar disléxicos aquellos que tengan TODOS y los fallos típicos de los disléxicos:
1-Fallos al distinguir letras con imágenes espectaculares
2-Inversiones silábicas
3-Sustituciones de letras
4-Omisiones de letras
5-Adiciones de letras
Si falla en un solo punto, no es un disléxico. Tiene un problema en ese item,no ha aprendido bien algo o no ha desarrollado una habilidad que le hace falta para la lectoescritura, pero , repito, NO ES UN NIÑO DISLÉXICO.
La semana que viene hablaremos concretamente de estos fallos y daremos algunas pautas a seguir y algunos ejercicios para hacer en casa.
Los que sí son disléxicos deben acudir a un especialista y seguir sus consejos, ya que es un problema complejo donde intervienen muchos componentes de diferente origen (psicológico, pedagógico, ...)

2 comentarios:

Manuel dijo...

Tras leer tu artículo, viene a mi mente un comentario que hizo una profesora de Didáctica hace un par de días, cuando le pedimos que diese una charla sobre el tema de las dificultades del lenguaje.

Dijo que verdaderos disléxicos hay pocos, y quizá tenga razón, ya que si atendemos a la etimología de la palabra, casi todos los que nos consideramos disléxicos vemos perfectamente los caracteres pese a que los confundimos u omitimos al hablar o, sobretodo al escribir.

El DSM IV está desfasado al igual que muchas descripciones respecto a la dislexia... si es una enfermedad, un trastorno, etc.

Lo cierto es que no me acabo de preocupar y si es un cajón de sastre, quizá sea debido a una gran ignorancia de los que deben de utilizar el término.

En el aula muchos niños con dificultades específicas en el aprendizaje, con dislexia, dislalia, disortografía, discalculia y 100 "dys" más, sufren la "mala educación" de una sociedad que no sabe.

Existen dificultades que tras una reeducación "aceptable" persisten, yo leo y de hecho escribo pero he de confesar que en mi proceso de aprender he padecido verdaderas dificultades e incluso hoy, pese a ser gran lector, no puedo, no se si muchas de las palabras que escribo están correctamente escritas.

Yo me considero disléxico, quizá sea una mala etiqueta pero la prefiero antes que me digan burro, vago, dejado, desastre... no sabes ni sumar... y esto, me preocpa más que la propia dislexia.

Muchas gracias por, al menos, ser riguroso y serio.

I.Nadal dijo...

Hola Manuel!, Lo primero que quiero decirte es que tienes un error en tu comentario , dices "reeducación". Pienso que para reeducar algo primero hay que tenerlo adquirido, igual que si tienes que rehabilitar una pierna, es porque ya estaba habilitada y ha perdido su función durante un tiempo, es decir , no se puede reeducar algo que no se ha adquirido . Planteo que las personas que padecen un problema de lectoescritura es porque no han adquirido esa habilidad previa para completar el proceso y oviamente no se debe "reeducar", se debe "enseñar" esa destreza . Si tu problema interfiere mucho en tu vida, podemos intentar solucionarlo, pero debes tener mucho interés y mucha paciencia. Te ayudaré en lo que pueda.Ah! soy una chica, no un chico.